Me quiere o no me quiere

24.10.2020

TOC de Amores

No está considerado trastorno por sí mismo según el DSM IV y, sin embargo, en este pasado año se ha hablado de él como nunca. El TOC de amores o TOC relacional se incluye dentro del Trastorno obsesivo compulsivo ¿Su principal diferencia con respecto a otros rostros de esta enfermedad mental? Lo sufren quienes sufren de un excesivo análisis con respecto a sus relaciones personales, principalmente de pareja.

Síntomas generales del trastorno obsesivo compulsivo de personalidad y síntomas concretos del TOC de amores

Me quiere no me quiere

El TOC o trastorno obsesivo compulsivo de la personalidad tiene ciertos síntomas asociados al temor a contaminarse, temor a causar un daño a seres queridos (en muchos casos por no realizar ciertos rituales), rigidez en los pensamientos y compulsividad incapacitante.

En el caso concreto del TOC relacional nos encontramos con una tendencia obsesiva a analizar la relación de pareja, a evaluarla constantemente y a evaluar nuestros propios sentimientos. Lo cierto es que más que preguntarse como será una relación nos encontramos frente a frente con una tendencia a poner en duda al otro y a nosotros mismos.

De este modo, es muy probable que terminemos por preguntarnos si eso que estamos viviendo no será lo suficientemente bueno o si nos estaremos equivocando.

Causas del TOC relacional y por qué cada vez es más común

Aunque aún falta mucho por estudiar al respecto, lo cierto es que la sociedad de la inmediatez está detrás del TOC de amores. La tendencia a poder elegir en tiempo real entre un sinfín de opciones nos hace dudar constantemente de si la decisión que hemos tomado es la adecuada. Si esto lo trasladamos al marco de la relación de pareja nos encontramos con un sentimiento constante de "estar perdiéndonos algo".

Aunque las relaciones de pareja nunca deben ser una situación que tolerar o cuestión de aguantar, como creían las generaciones anteriores, tampoco deberían convertirse en un amor líquido de usar y tirar.

Una relación de pareja (al igual que las relaciones de amistad) se han de basar en la confianza. Esta brilla por su ausencia cuando una persona trata de evaluar constantemente a la otra, de ponerla a prueba. Al fin y al cabo, las relaciones interpersonales se fundamentan en confiar y respetar al otro.

Por supuesto nos podemos equivocar, pero no deberíamos basar las decisiones que tomamos en que algo pueda salir mal. En tal caso estaríamos cayendo en la ansiedad anticipatoria.

¿Es el TOC de amores una ansiedad anticipatoria encubierta?

Nadie quiere que le hagan daño y, llevando esta lógica al paroxismo, nos encontramos con que, si no se quiere que nos hagan daño, no deberíamos implicarnos. ¿Qué es lo más acertado para ello? Ponernos en lo peor. Si anticipamos que nos romperán el corazón no nos dañarán. Esta es la lógica que sigue una persona que tiene pareja y que siente TOC relacional.

Lo que falla en esta ecuación es que por no desear que nos hagan daño, terminan por dañarnos igualmente y además se daña al otro. Las profecías auto cumplidas pueden estar erosionando tu relación de pareja sin darte cuenta. ¿Para luchar contra ello? Elige confiar ... hasta que se demuestre lo contrario.