Trastorno de Personalidad Obsesivo Compulsivo

05.03.2019

¿Qué es el Trastorno de la Personalidad Obsesivo Compulsivo?


Cuando este perfeccionismo interfiere con la vida diaria del sujeto, podemos hablar de trastorno de personalidad obsesiva. Por otro lado, un estilo de personalidad perfeccionista es incluso valorado por las sociedades occidentales. Pensemos que en estas sociedades se concede prioridad a valores como la individualidad, la competencia y la promoción laboral.

Según los criterios diagnósticos del DSM-V, el trastorno de personalidad obsesivo-compulsivo presenta las siguientes características:

  • Un patrón general de preocupación por el orden, el perfeccionismo y el control mental interpersonal, a expensas de la flexibilidad, la espontaneidad y la eficiencia, que empieza al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos como lo indican cuatro (o más) de los siguientes ítems:
  1. Preocupación por los detalles, las normas, las listas, el orden, la organización de horarios el punto de perder de vista el objetivo de la actividad. 
  2. Perfeccionismo que interfiere con las finalización de las tareas.
  3. Dedicación excesiva al trabajo y a la productividad con exclusión de las actividades de ocio y las amistades
  4. Excesiva terquedad, escrupulosidad e inflexibilidad en temas de moral, ética o valores
  5. Incapacidad para tirar los objetos gastados o inútiles, incluso cuando no tienen un valor
  6. Es reacio a delegar tareas o trabajo en otros, a no ser que éstos se sometan exactamente a su manera de hacer cosas
  7. Adopta un estilo avaro en los gastos para él y para los demás; el dinero se considera algo que hay que acumular con vistas a catástrofes futuras.
  8. Muestra rigidez y obstinación.

Aparte de las dificultades descritas con relación al perfeccionismo, la falta de espontaneidad y el control, estos pacientes sufren a menudo de ansiedad secundaria a sus preocupaciones con relación al rendimiento, especialmente cuando se encuentran presionados a cumplir dentro de un plazo. Además estos pacientes tienen alto riesgo de presentar la depresión de la media edad e incluso enfermedades somáticas cuando los sueños de juventud no se cumplen y el tiempo pasa. 

Algunos pacientes con un TPOC presentan trastornos sexuales, incluyendo inhibición del deseo sexual, incapacidad para alcanzar el orgasmo, eyaculación precoz y  y dispaneunia. Estos síntomas serian secundarios a las dificultades de estos pacientes cuando deben intimar y expresar libremente necesidades y emociones-


¿Cuándo acuden a terapia los pacientes TPOC? 

Finalmente, los pacientes con TPOC acuden a terapia presionados por otros. Las esposas pueden iniciar terapia de pareja motivada por la insatisfacción que le produce la falta de disponibilidad emocional o porque el paciente es un  "trabajólico" y pasa muy poco tiempo con la familia. Puede ser toda la familia la que insiste al paciente para que consulte debido a la rigidez y estilo estricto de educar a los hijos, o el director que le sugiere que busque ayuda por las dificultades que tienen para cumplir con el trabajo a tiempo o por la forma estricta que muestra con los subordinados. 

Tratamiento 

En términos generales, los pacientes con un TPOC son reacios a consultar y seguir un tratamiento, dado que sus rasgos de personalidad son egosintónicos, es decir, no son conscientes del síntoma.  Las personas cercanas son quienes presionan al paciente para consultar a un profesional. Ocasionalmente, sin embargo la presencia de una depresión, el temor a perder su trabajo o la incapacidad de responder de forma eficiente ante exigencias llevan al paciente a buscar ayuda de forma espontánea. 

 En estos casos, lo más efectivo suele ser el empleo de psicoterapia, específicamente la cognitivo-conductual. En estos casos se ayuda al afectado a comprender sus emociones y sus comportamientos; este es el primer paso para poder empezar a trabajar sobre ellos y así, en última instancia, modificarlos o corregirlos.

También suelen ser de gran utilidad las técnicas de relajación, como por ejemplo la meditación o dinámicas de respiración. Estas pueden ayudar a reducir la sensación de estrés y ansiedad que sufre el paciente.

En ocasiones puede ser también de utilidad el empleo de psicofármacos, para poder reducir síntomas como la ansiedad o el estrés. No obstante, el empleo de medicación debe realizarse siempre bajo la prescripción de un facultativo médico.

Referencias