¿Quieres hablar de ello?

Si ultimamente te sientes...

¿Es ansiedad?

Estoy muchos momentos del día muy inquieto.

Me cuesta dormir. Me meto a la cama y empiezo a dar vueltas a la cabeza, noto sensaciones en el cuerpo, no consigo quedarme dormido, o me despierto en mitad de la noche y ya no consigo dormirme.

Ha cambiado mi apetito. Tengo un nudo en el estómago, y me cuesta comer. O me calmo cuando como, y estoy comiendo mucho más de lo que lo hacía normalmente, incluso he tenido atracones.

Tengo síntomas corporales que se repiten aún con tratamiento (contracturas, problemas de estómago, problemas en la piel).

Tengo sensaciones desagradables en el cuerpo (el corazón me late muy fuerte, me mareo, siento que no puedo respirar).

Me da miedo que me pueda pasar en cualquier momento, y no lo controle: Miedo al miedo.

Estoy dejando de hacer cosas que antes hacía para evitar que me pase. Ya no quiero salir solo o me da miedo utilizar algunos transportes.

¿Estoy deprimido?

Estoy triste en muchos momentos del día y lloro a menudo.

No tengo ganas de salir a la calle, sólo vestirme es un gran esfuerzo. Me metería a la cama y no saldría.

Me siento cansado la mayoría del tiempo, da igual lo que duerma.

Me cuesta dormir. Me meto a la cama y empiezo a dar vueltas a la cabeza, noto sensaciones en el cuerpo, no consigo quedare dormido, o me despierto en mitad de la noche y ya no consigo dormirme. O duermo demasiado, mucho más de lo que antes solía dormir.

Ha cambiado mi apetito. (Tengo un nudo en el estómago, y me cuesta comer. O me calmo cuando como, y estoy comiendo mucho más de lo que lo hacía normalmente, incluso he tenido atracones).

No tengo ganas de estar con gente.

Cuando hago cosas que antes me gustaban, ahora no las disfruto.

Me cuesta mucho concentrarme en el trabajo o en una simple conversación.

Siento que no valgo nada, no soy capaz de hacer nada.

¿Qué hago ahora que ya no está?

Si ha fallecido, o ha salido de tu vida alguien importante, o has perdido un proyecto o etapa de tu vida y sientes...

Han pasado meses y sientes que no avanzas.

No puedes hablar del tema, y evitas cualquier cosa que te recuerde a esa persona.

No puedes cambiar nada en la casa, y todo está exactamente igual que cuando la persona aún estaba contigo. Su ropa, sus cosas...

Te cuesta salir, y seguir con tu rutina diaria.

No tienes ganas de hablar ni conocer a nadie. No te entienden. Todo lo que hablan te parecen tonterías sin importancia.

No disfrutas de nada, siempre esta esa enorme tristeza.

Otras veces sientes rabia y enfado. Hacia esa persona o hacia ti mismo, por cosas que no se hicieron, o dijeron.

Sientes que el dolor no va a parar.

¿Tengo trastorno obsesivo-compulsivo?

Parece que una idea se ha metido en tu cabeza y se repite continuamente. No sientes que es tu idea, pero se ha metido en tu cabeza, y no puedes pararla, aunque sea desagradable para ti. 

Esa idea te dice que debes hacer algo: normalmente empieza con un simple gesto, y va evolucionando, hasta convertirse en todo un ritual. Lavarte las manos 3 veces con agua siempre fría, vestirte siempre en un mismo orden, comprobar la cerradura 5 veces, colocar las cosas en un orden exacto, decir o pensar una frase siempre antes de hacer algo...

Tienes el sentimiento de que si no lo haces va a pasar algo realmente malo.

Si por cualquier cosa, sale mal tú "ritual", sientes muchísima angustia. Tienes que empezar de nuevo, y hacerlo bien esta vez.

Te cuesta concentrarte en lo que haces, y estas cambiando tus actividades y rutinas diarias.

No puedo parar de pensar en él/ella

El ser humano no funciona de manera automática en lo que se refiere a los afectos. Pensar en alguien es un reflejo de que esa persona tiene un significado para ti. Sin embargo, puede ocurrir que dejar de pensar en ella en el modo en que lo haces, sea lo más conveniente. Por ejemplo, cuando estás enamorado de alguien que no te corresponde.

Por tanto, no se trata tanto de dejar de pensar en el alguien sino de cambiar el foco de esta experiencia emocional. ¿Cómo dejar de pensar en alguien?

Miedo a estar solo


En la labor que realizo cómo psicóloga, para que las personas encuentren, creen y desarrollen sus recursos, para recuperar o mantener su bienestar emocional, tal vez, una de las situaciones en las que más participo, sea en el sufrimiento que producen las rupturas o los problemas en las relaciones de pareja.

Aunque las decisiones vitales no tienen porqué ser objetivas, sino subjetivas, es decir, son decisiones que conviene que estén impulsadas por las motivaciones, aspiraciones y deseos de cada persona, puedo afirmar que el miedo a la soledad, en muchas ocasiones, se encarga de tomar por nosotras o nosotros, esas importantes decisiones.

¿Por qué no puedo relacionarme con los demás?

Relacionarte con otras personas, te pone muy nervioso.

No sabes de qué hablar, y sientes que todos van a notar que estas nervioso, y van a pensar que eres "raro".

Cuando algo no te gusta o te molesta, te quedas callado, no te salen las palabras. Siento que los demás abusan de mí.

En ocasiones explotas. Llevas tiempo guardando cosas que te molestan, y no puedes más. Un pequeño detalle te hace saltar.

No me siento bien con los demás, me veo diferente, y a quien le va a interesar hablar conmigo, así que aíslo, y cada vez estoy más solo, esto me hace sentirme fatal.

Evito estar a solas con una sola persona, por si nos quedamos sin conversación. Cuando estoy con grupos pienso de qué puedo hablar, o si se me notan los nervios, y no puedo concentrarme en lo que dicen los demás, así que me siento "fuera".

Tengo dudas sobre mi identidad sexual o identidad de género

Tienes dudas sobre si te atraen los hombres o las mujeres, y esto te está haciendo sentir mal.

Sientes vergüenza o crees que estás haciendo algo mal, por sentirte atraído por una persona de tu mismo sexo. No sabes cómo actuar o cómo decírselo a tu familia o amigos.

Has nacido hombre/mujer, pero desde hace tiempo estás atrapado en un cuerpo que no se corresponde con cómo te sientes.

No quieres mirarte en un espejo, tu cuerpo te genera rechazo.

Esto afecta a tu autoestima, a la ropa que eliges, a la pareja que quieres...

Te ves aislado porque te sientes diferente.

¿Por qué mi pareja ya no funciona?

Discutís constantemente. Cualquier pequeña cosa os hace saltar.

Ya no habláis, o no os entendéis. La convivencia se ha hecho insoportable.

No hacéis cosas juntos, o no disfrutáis juntos.

Ha habido otra persona, queréis seguir juntos, pero está siendo muy complicado superarlo.

Uno de los dos no puede estar sin el otro. Cada momento que os separáis le genera mucha angustia, y estáis renunciando a actividades, o eso está haciendo que discutáis mucho.

Ya no mantenéis relaciones sexuales, o no las disfrutáis.

Uno de vosotros, o los dos, necesitáis saber dónde está el otro, y con quién. Cada rato separados, cada persona con la que habla, cada mail, cada vez que coge el teléfono, te genera mucha ansiedad. Necesito comprobar y controlar esos detalles para calmarme.

¿Es una fobia?

Hay algo que te genera un miedo muy intenso como ir a un médico, coger el metro, los perros, pensar en la muerte, sitios públicos, las tormentas, coger el coche, montar en avión, salir de casa, estar solo, etc.

Piensas en ello, varias veces al día, no puedes sacarlo de tu cabeza.

Sólo pensarlo, te activa, te late fuerte el corazón, te cuesta respirar y solo quieres huir, sudas, tiemblas, se seca tu boca, te mareas...

El miedo te está dificultando tu día a día. Empiezas a organizarte cada momento solo para evitar el miedo. Haces recorridos diferentes para ir a tu trabajo, o inventas cualquier solución para evitar el miedo.

Empezó con una situación muy concreta, y ahora se está extendiendo a otras parecidas

¿Por qué no disfruto de mi sexualidad?

No tienes ganas de mantener relaciones, lo haces casi por "obligación", y no disfrutas.

Disfrutas en las relaciones, o en la masturbación, pero no consigues tener un orgasmo.

Te bloqueas al mantener relaciones, y no puedes seguir. Te angustias y sientes mal, quizá por miedo o culpa.

Sientes dolor con la penetración, aunque sea con objetos muy pequeños, o una prueba médica.

No consigues mantener la erección, hasta completar una relación.

Eyaculas con rapidez, y esto está bloqueando tu relación de pareja.

¿ Y si no quiero engordar?

Tienes miedo al sobrepeso y se ha convertido en el centro de todas las preocupaciones.

Tienes problemas con tu imagen corporal. Te quejas de que la ropa te aprieta y te marca. Nada te queda bien y sientes que siempre estás feo/a.

Buscas adelgazar para mantener tu autoestima.

Piensas cosas como "para gustar debo estar delgado/a", "o peso lo que quiero o soy gordo/a". Utilizo la comida u la dieta para dejar de pensar y sentir ciertas emociones como el enfado.

Te pesas muchas veces al día.

Realizas un ejercicio excesivo.

Vistes ropas muy amplias.

Tienes dificultades en el sueño.

Te estás aislando de tus amigos, familiares y en general de tus seres queridos.

Dependencia emocional

Es conveniente distinguir lo que comúnmente llamamos dependencia emocional del trastorno de personalidad por dependencia. El primero refiere a una forma de sentir y actuar en las relaciones afectivas que generalmente no incapacita a la persona en otros ámbitos de su vida. El segundo, el trastorno de personalidad dependiente, es una etiqueta diagnóstica, contemplada en el DSM-V, relativa a una necesidad patológica de cuidado y protección en contextos diversos (familiar, relacional, laboral o académico, etc.). En este caso, si existiría una falta de funcionalidad y autonomía en la persona en diferentes ámbitos.

La dependencia emocional se sustenta en un vacío afectivo y un sistema de creencias sobre las relaciones afectivas poco adaptativo, que genera malestar y sufrimiento. Aunque se da en ambos géneros, son mayormente ellas las que procuran apoyo psicológico.

Trastorno Límite de la Personalidad

El trastorno límite de la personalidad (TLP), también referido como personalidad límite o borderline, es una etiqueta diagnóstica cada vez más conocida por el público general. Sin embargo, no todos los psicoterapeutas están capacitados ni todos los enfoques terapéuticos son adecuados. La raíz se encuentra en una serie de rasgos de personalidad exacerbados. Estos son, la inestabilidad emocional y la impulsividad. Son rasgos que afectan a los diferentes ámbitos de la vida de la persona y sus allegados.

A menudo son percibidas como personas imprevisibles e inestables, con cambios bruscos en su estado anímico. Acostumbran a vivir inmersas un caos emocional que les hace anticipar el abandono, fluctuar entre el amor y el odio, cambiar metas y objetivos constantemente o llevar a cabo conductas autolesivas. 

Celos patológicos

Los celos componen una experiencia casi universal. Son la expresión afectiva del temor a ser abandonados por el otro. Es importante hacer una distinción entre la expresión común de miedos e inseguridades y los celos patológicos o celotipia. Se convierten en un problema cuando adquieren un patrón obsesivo, o un carácter excesivamente intenso y frecuente e interfieren en nuestra cotidianidad y la de nuestra pareja. En el caso de la celotipia, la preocupación provoca un malestar intenso y recurrente que impacta en la relación, provocando conflictos o incluso la ruptura.

A menudo, la persona celosa es consciente de que su temor es excesivo y problemático y no siempre se traduce en conductas agresivas o de control. Incluso cuando los impulsos son contenidos, la preocupación excesiva acaba impactando, provocando estados anímicos decaídos y ansiedad.